
Abro una puerta, y cierro otra que en algún momento dejé medias
Abro esa puerta, pero no sé a que dirección irá.
Y me da miedo asomar mis ojos.
Abro una puerta, me asomo temerosamente a la vera
Y aparece un camino
Largo y angosto
Diviso piedrecillas, diviso ramas, cuestas
Y cerros por escalar
La duda, vuelve a surgir
¿Retrocederé un paso, avanzaré dos?
Una flor me da su mano, me dice no temas
Camina a mi lado, seré tu guía.
La noche siempre vuelve a caer
El día siempre vuelve a despertar
La luna, silenciosa cobija mi sendero
Pero temo equivocar de rumbo.
martes, 4 de octubre de 2005
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